Carta de un hombre muerto
Todo cambió hace varios años, supongo que era diciembre, pues podía sentir como la nieve caía sobre mí, los fuegos artificiales iluminaban el cielo cual vela en una habitación oscura. Quién diría que sería la última vez que podría verte sonreír. Estabas ahí, bebiéndote un trago de aquel licor tan potente para disipar el frío de tu cuerpo, ver como tu rostro poco a poco se iba tornando de un color rojizo debido a los efectos del alcohol.
El Gato Negro 2.0
Heme aquí, encarcelado tras unos oxidados barrotes en una lúgubre caverna de concreto tan sólido como los cimientos de aquella casa en la que sucedió la atroz tragedia de mis impulsos inhumanos, un olor nauseabundo brebaba de la oscuridad, parecía el hedor que soltaba aquella bestia desgraciada, pero es imposible, ¿ese animal sería capaz de seguirme a la más recóndita mazmorra del infierno solo para seguir con el tormento que empezó su antecesor hacía tiempo ya? ¿Sería capaz de llegar hasta aquí para atormentarme?
3:33 AM
3:33am: La hora donde ambos mundos se juntan, donde las leyes físicas por unos instantes se desvanecen y esas sombras que solías ver en el reflejo del espejo comienzan a tomar color y tacto para pronto realizar su cometido, hacer que te unas a ellos. Lo quieras o no, una vez te apunten no tendrás escapatoria, esas frías y sucias cobijas que utilizas por la noche no te brindan protección alguna, mucho menos ese "osito teddy" en el que tanto te acurrucas antes de dormir.
